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"La Razón"

A la casa de mis padres llegaban dos diarios todos los días. En vespertino era La Razón, un periódico fundado por Emilio Morales el 1º de marzo de 1905 en formato sabana vieja.

Lo leía con atención porque en los años 60´ y 70´ este medio informaba minuciosamente sobre avistaje de Ovnis y encuentros con alienígenas que entonces pensábamos que habrían de invadir este mundo para esclavizarnos, tal como nos mostraban distintas películas que proyectaban en las fiestas infantiles (algo impensado hoy en día).

Atrás de este periódico “ligeramente” sensacionalista, se ocultaba una trama de poder que jamás fue debidamente esclarecido.

En 1911, La Razón fue adquirido por José Cortejarena, un hábil periodista que le imprimió un perfil moderno al vespertino. A la muerte de Cortejarena se sucedieron los dirigentes del medio hasta que, en 1937, Ricardo Peralta Ramos, yerno del ocioso, pasó a ser su principal accionista y director mientras que Félix Laiño asumió la secretaría general. Fueron los años de oro, cuando salían con dos ediciones, la quinta y la sexta.

Años después me enteré de la muerte del Dr. Marcos Satanowsky, un notable abogado, hermano de dos de las primeras mujeres médicas del país. El crimen estaba vinculado con la tenencia de las acciones del vespertino. Según Rodolfo Walsh, el asesinato fue cometido por sicarios del general Juan Quaranta (jefe de la SIDE) a fin de extorsionar a Peralta Ramos para entregar las acciones del diario al régimen del presidente Pedro Eugenio Aramburu. Quaranta fue nombrado embajador argentino en Bélgica y el asunto archivado, aunque jamás olvidado.

Después de Laiño, Jacobo Timerman se hizo cargo de la redacción y aunque le imprimió un nuevo formato, los medios radiales y televisivos cambiaron esa costumbre de leer el diario a la noche y en 1990 La Razón fue a la quiebra. Carlos Spadone adquirió la marca y con otros 30 accionistas reeditó el vespertino, en tamaño sábana, a color y en forma gratuita que se repartía en el subte y ferrocarriles porteños. Más de 250.000 ejemplares se distribuían por día.

En diciembre del 2000 el 75% de las acciones fueron adquiridos por el Grupo Clarín, pero una vez más la tecnología ganó la partida y en 2017 cerró sus puertas para siempre, y con este vespertino se fue un pedazo de nuestra historia y una misteriosa muerte sin ser debidamente esclarecida.

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