HistoriaBuenos Aires | Cabildo | Río de la Plata | Juan de Garay | Pedro de Mendoza

Siempre se vuelve a Buenos Aires

Si bien el 11 de junio de 1580 es considerada la fecha de nacimiento de la ciudad, la historia de la fundación de Buenos Aires puede leerse como la concreción de un retorno.

Hablar de 1580 como la fecha de la segunda fundación, implica contemplar este evento como el resultado de un proceso que ya había comenzado con la primera fundación en 1536. No es el propósito de este artículo describir los sucesos de los que ya se sabe tanto gracias a una fuente preciosa como es el testimonio de Ulrico Schmidl. En todo caso, es interesante recordar qué sucedió hacia 1541, cuando la ciudad todavía transitaba una infancia bastante fallida. Domingo Martín de Irala, quien en esa época había quedado a cargo de la empresa conquistadora en el área del Río de la Plata, decidió destruir Buenos Aires y concentrar a todos los pobladores de la zona en la recientemente fundada Asunción.

En el poblado creado por Mendoza, donde sólo quedaban unas 100 personas, hubo protestas y varios se negaron a abandonar el asentamiento, pero la decisión era definitiva. A inicios de mayo de 1541, la primitiva Buenos Aires fue deshabitada e incendiada. Son varios los autores que consignan que Irala, al partir, igualmente se tomó la molestia de dejar una calabaza forrada en cuero enterrada al pie de una cruz con un mensaje dentro. Allí, quien mirara leería la ubicación de Asunción y recomendaciones para que quien quisiera refundar la ciudad no cometiera los mismos errores que sus primeros habitantes.

Operativo retorno

Con la actividad concentrada en Asunción, el objetivo se situó ahora en el oeste del continente y los esfuerzos de los conquistadores españoles se orientaron a la búsqueda del mítico «Rey Blanco» y la legendaria «Sierra del Plata». De cualquier modo, eventualmente resultó claro que abandonar Buenos Aires no había sido una buena idea. No solo porque los barcos que llegaban de España a Asunción necesitaban un punto de apoyo en las costas del Río de la Plata, sino porque –tras décadas de fracaso al no haber podido hacerse de los tesoros deseados– el interés de los españoles había virado hacia nuevas áreas de conquista en la región rioplatense.

En principio, se estudió la posibilidad de crear un nuevo asiento en las costas orientales del río, por considerarlas (erróneamente) más seguras. Hubo varias expediciones que no prosperaron frente al asedio de los charrúas e, incluso en los pocos intentos sobre la costa occidental, existieron encontronazos con conquistadores que venían de Tucumán, como el que llevó a la fundación de la ciudad de Santa Fe en 1573, todavía lejos de la ubicación deseada.

Finalmente en el año 1577, agotadas ya todas las posibilidades en lo que sería la costa uruguaya, se reorientaron los esfuerzos a la costa occidental y el objetivo final ahora era, una vez más, Buenos Aires.

Luego de la muerte de Juan Ortiz de Zárate, adelantado del Río de la Plata, su heredero Juan Torres de Vera y Aragón, ubicado en Charcas, cedió ese poder a Juan de Garay, quien había sido el encargado de llevar la noticia de la muerte de Zárate al Alto Perú. Con la orden explícita de repoblar Buenos Aires, sin nombramiento oficial y bastante «flojo de papeles», como gusta recordar Paul Groussac, Garay emprendió el retorno a Asunción para aprestar la expedición.

Mucho más que un día

Si bien se conmemora el 11 de junio como el día de la fundación de la ciudad, lógicamente a esta fecha le precedió un largo proceso que permitió a los 64 pobladores originales llegar a Buenos Aires.

A fines de 1579 o inicios de 1580, se lanzó una proclama con el fin de conseguir interesados en la nueva expedición. El atractivo ahora era que quienes fueran no solo recibirían solares y tierras, sino también la posibilidad de aprovechar cualquier ganado que quedara de los tiempos de Pedro de Mendoza.

Según los documentos, fueron 63 los interesados en emprender el viaje junto a Garay: 62 hombres (10 españoles y 52 nacidos en América) y una mujer llamada Ana Díaz. En esta selección de personajes la idea de retorno también estaba muy presente ya que tres españoles habían llegado a la primitiva Buenos Aires en 1536 con Pedro de Mendoza, y por lo menos diez criollos eran hijos de hombres que habían estado en la expedición original.

Con la lista de pasajeros ya confeccionada, se reunieron armas, municiones, provisiones y todo lo que fuera necesario para el repoblamiento. Así es que en febrero salió un primer contingente por tierra arreando, según testimonios de la época, «mil caballos, quinientas vacas y otros ganados menudos». En marzo salió, por vía fluvial, el resto de la expedición, a bordo de la carabela San Cristóbal de Buena Ventura, una nave llamada Santiago y otras embarcaciones menores. La llegada a Buenos Aires, sin embargo, se haría esperar un par de meses más. Los viajantes hicieron una escala bastante larga en Santa Fe, ciudad que había fundado Garay en 1573, donde los preparativos continuaron y se sumaron algunos vecinos de la ciudad que no figuran en la lista oficial. Este dato es interesante ya que dos de ellos son quienes aparecen como testigos en el Acta de fundación: Juan de Salazar y Antonio Thomas, portugués que ya había estado en Buenos Aires con Pedro de Mendoza en 1536 y fue el responsable de la construcción de la embarcación que lideró la expedición de Garay.

A fines de mayo de 1580 el viaje continuó con la idea de llegar, ahora sí, directamente a Buenos Aires. Se cree que el desembarco se produjo el 29 de mayo, día de la festividad de la Santísima Trinidad, que luego inspirará el nombre que Garay dio a la ciudad. Estos días antes de la fundación fueron de exploración y reconocimiento, todo con el fin de dar con el mejor lugar para el asiento de la ciudad.

La idea era no repetir los mismos errores que había cometido el primer adelantado y, para esto, parece ser que resultó muy útil la ayuda de Thomas y de los otros tres españoles que ya habían estado en la misma zona cuarenta años antes. Finalmente se eligió una meseta en la costa, más al norte de donde había llegado Mendoza y elevada unos 20 metros por sobre el río para evitar las inundaciones, enmarcada por dos arroyos o zanjones. Esta ubicación original se corresponde hoy, aproximadamente, al este por Alem-Paseo Colón –donde solía estar el río–, Salta-Libertad al oeste, Independencia al sur y Viamonte al norte.

fundacion.jpg

Con el lugar elegido, el sábado 11 de junio de 1580 la ciudad fue oficialmente fundada en lo que luego sería la Plaza de Mayo. Este mítico evento es el que ha sido inmortalizado en el famosísimo cuadro del artista español Juan José Carbonero, ubicado hoy en Bolívar 1, exsede del gobierno municipal. Pero, ¿qué implicaba exactamente una fundación? En primer lugar, se organizó el gobierno y se nombraron alcaldes y regidores que formaron el primer Cabildo. Luego, procedieron a clavar un tronco conocido como «rollo público» o «árbol de la justicia», símbolo de la autoridad real en estas tierras. Una vez hecho esto, según el acta, Garay realizó la toma de posesión formal. Para ello «hechó mano a su espada y cortó hiervas y tiró cuchilladas, y dixo que si avia alguno que lo contradiga que parezca, y no pareció nayde que contradixese».

Lo más importante ya estaba hecho y a los pocos días, el 18 o 19 de junio, la carabela San Cristóbal de Buena Ventura partió una vez más, ahora con destino a España para llevar la noticia.

Por supuesto, eso no fue más que el comienzo de este proceso. En los meses siguientes la ciudad se siguió organizando y en octubre se eligió a San Martín de Tours como santo patrono y Garay definió el diseño del escudo de la ciudad, motivo que aún se puede ver en la bandera oficial de Buenos Aires. Quizás lo más importante que sucedió en estos meses iniciales fue el reparto oficial de los solares que, probablemente, los pobladores ya estaban habitando de hecho. Si bien la copia original del plano se perdió, existen documentos que describen qué cantidad de tierras recibió cada poblador, además de una copia de un plano de 1583 hallada en el Archivo de Indias, que permite ver aproximadamente cómo se configuró este reparto.

Dejá tu comentario