María Elena Oddone: genealogía crítica de una desobediencia feminista

Fue una fémina transgresora que ocupa un lugar singular -y deliberadamente incómodo- en la historia del feminismo argentino. Su trayectoria no responde al modelo heroico ni al relato progresivo de conquistas consensuadas, sino a una práctica sostenida de dislocación: del orden doméstico, del pacto familiar, del feminismo moderado y, en no pocos momentos, del propio movimiento que ayudó a fundar.

Esther Lederberg o el arte de sostener lo que no firma

La historia de la ciencia se cuenta como se cuentan las grandes hazañas: alguien aparece, algo sucede, un nombre queda. El resto es ruido de fondo. La épica necesita un centro. Y para que ese centro brille, todo lo demás tiene que apagarse. No por descuido. Por método. Esther Lederberg fue microbióloga, genetista bacteriana, docente, archivista del conocimiento y sostén material de una ciencia que avanzó sin devolverle el nombre. No fue una figura lateral. Fue una condición de posibilidad. Pero la historiografía científica -patriarcal, heroica, extractiva- no sabe qué hacer con quienes garantizan continuidad en lugar de producir espectáculo.

El loco Sarmiento y sus males

Pocas personas en la historia argentina han sido tan veneradas y, a su vez, tan discutidas. Sarmiento, como dijo Ricardo Rojas, fue un porteño en las provincias y un provinciano en...

Los pantalones de Picasso, las faldas de Frida y las chamarras...

“Solo las personas superficiales no juzgan las apariencias”, decía Oscar Wilde, un dandy que dedicó su vida a la búsqueda de la belleza y la elegancia.Mal que nos pese –y aunque...

Schubert: La observación de una vida inconclusa

Franz Peter Schubert fue el duodécimo hijo del matrimonio Theodor Schubert y Elisabeth Vietz; su padre era docente y músico aficionado. A pesar de que el matrimonio llegó a tener 14...

LAS MÁS LEÍDAS

Los poetas de la guerra

El más conocido de estos poetas fue Robert Graves. Horrorizado por lo que vio en combate, publicó su primer libro de poemas “Sobre el brasero”. En la Batalla del Somme fue dado por muerto, pero sobrevivió y tuvo una larga y prolífica carrera como escritor. Entre sus obras más célebres se encuentra “Yo, Claudio”, la historia novelada del emperador romano.

El loco Sarmiento y sus males

Pocas personas en la historia argentina han sido tan veneradas y, a su vez, tan discutidas. Sarmiento, como dijo Ricardo Rojas, fue un porteño en las provincias y un provinciano en...

Joan Miró, el pintor que escribió con imágenes, a 42 años de...

Lejos de usar los versos solo como inspiración, el artista español los incorporó a su universo creativo; un recorrido por su vida, sus crisis y su manera única de transformar el arte en lenguaje interior

¿Arte o propagada? La última película de Leni Riefenstahl, la cineasta del...

La fecha de nacimiento de la directora del Partido Nazi coincide con el día de estreno de su film “Impresiones submarinas”, cuando cumplió cien años; se reedita la polémica

Esther Lederberg o el arte de sostener lo que no firma

La historia de la ciencia se cuenta como se cuentan las grandes hazañas: alguien aparece, algo sucede, un nombre queda. El resto es ruido de fondo. La épica necesita un centro. Y para que ese centro brille, todo lo demás tiene que apagarse. No por descuido. Por método. Esther Lederberg fue microbióloga, genetista bacteriana, docente, archivista del conocimiento y sostén material de una ciencia que avanzó sin devolverle el nombre. No fue una figura lateral. Fue una condición de posibilidad. Pero la historiografía científica -patriarcal, heroica, extractiva- no sabe qué hacer con quienes garantizan continuidad en lugar de producir espectáculo.

Las Weber: Anatomía doméstica, sentimental y mitológica del genio mozartiano

(o cómo cuatro hermanas hicieron posible a Mozart mientras la historia practicó la ceguera selectiva) Hubo una vez —porque incluso la Ilustración, tan obsesionada con el método, la taxonomía y la razón,...

La larga noche en Villa Diodati

En julio de 1816, en Villa Diodati (Suiza), en una “noche” tan mágica como diabólica que duró más de una noche, la locura, la genialidad, la vileza y el talento gestaron a su manera la novela de terror más famosa de la historia, “Frankenstein”, que nacería esa noche, y “El vampiro”, la primera antecesora histórica de “Drácula”, que sería escrita ochenta años más tarde.

Historia del onanismo: de la condena a la contemplación

Más allá de la política, la medicina o la religión, la masturbación es parte de la naturaleza, una herencia ancestral, un proceso adaptativo de las especies que permiten remover el esperma viejo y menos vital por el nuevo con más posibilidades de cumplir con su finalidad reproductiva.

GALERÍA DE IMÁGENES

Ver la galería

    SUSCRIBITE AL
    NEWSLETTER