/ Victoria Catta

María Victoria Catta tiene 26 años y se recibió de Licenciada en Historia de la Universidad Torcuato Di Tella en 2015. Desde entonces, actuó como docente en dicha universidad en 2017 y se desempeñó como guía, haciendo regularmente recorridos históricos por la ciudad de Buenos Aires. (Twitter: @victoriacatta) 
  • Alexis de Tocqueville

    Alexis de Tocqueville: la libertad ante todo

    Como lúcido observador de su tiempo, Tocqueville fue capaz de identificar y describir la excepcionalidad de la democracia estadounidense en la década de 1830, todo con el fin de usarla como modelo para encauzar las tendencias liberales y el pulso igualitario que corría por la Francia postrevolucionaria.

  • Simone de Beauvoir

    Simone de Beauvoir y el fin de los límites

    Escritora, filósofa y activista, Simone de Beauvoir es una figura central en la historia cultural del siglo XX. Sus escritos, con El Segundo Sexo a la cabeza, se preguntaron sobre la libertad de los individuos, sus limitaciones y, especialmente, sobre el rol de la mujer en la sociedad, derribando mitos y demarcando los lineamientos del feminismo moderno.

  • María Luisa Bemberg

    María Luisa Bemberg, un cambio de perspectiva

    "¿Yo, mujer... dirigir?", frase que hoy parece encerrar una obviedad, fue una pregunta real que María Luisa Bemberg, mítica directora de la cinematografía nacional, se formuló en los últimos años de la década de 1970. Las opciones, así planteadas, eran limitas; pero ella eligió responder afirmativamente y atreverse a filmar, dando inicio así a una de las carreras más destacadas del cine argentino.

  • Eduardo Galeano

    Galeano en tiempos de Crisis

    Recordamos la participación de Eduardo Galeano, autor de Las venas abiertas de América Latina, en uno de los medios más memorables de la historia cultural argentina y latinoamericana: la revista Crisis.

  • Primo Levi

    Primo Levi y el deber de articular lo impronunciable

    En 1987, un hombre de 67 años cayó desde una escalera de un tercer piso en Italia y murió. Este evento aparentemente mundano, algo que podría haber sido un accidente, pero que casi con seguridad fue un suicidio, conmocionó a personas de todo el mundo que quedaron sumidas en la incomprensión. ¿No era acaso Primo Levi, el protagonista del hecho, ese hombre que había soportado las condiciones extremas del cautiverio y el trabajo forzado en Auschwitz y, aún en los momentos de mayor horror, había mantenido su humanidad y vivido para contarlo?