/ Omar López Mato

Omar López Mato es médico oftalmólogo, escritor e investigador de historia y arte. Nació en Buenos Aires en 1956 y se recibió de médico con Medalla de Oro (Premio Villamil) de la Universidad del Salvador. Es director del Instituto de la Visión, así como también de Olmo Ediciones.

Entre sus libros se encuentran Ciudad de Ángeles. Historia del Cementerio de la Recoleta, Males de Artistas, Monstruos como nosotros, La Patria enfermaÁngeles de Buenos Aires, Fierita, Trayectos Póstumos, y la serie “Detrás de las Pinturas” (Desnudo de Mujer, A su Imagen y Semejanza, Cuadros Clínicos y La Marea de los Tiempos). Muchos de sus libros fueron editados en España e Italia.

Es columnista del diario La Prensa, además de colaborar con artículos en diversas revistas y diarios, como Perfil, La Capital e Infobae. También desde 2005 se desempeña como comentarista político de Notiar. En radio fue conductor del programa “Hablemos de Historia” (de 2006 a 2009) y de “Tenemos Historia” por la radio Concepto (FM 95.5). En televisión condujo  la serie “Males de Artistas” y el programa “Ojo Clínico”, ambos emitidos por Metro. En el  2013 realizó la columna “Historias de la Historia” del programa “Alto Nivel”.

  • Síndrome de Heidi

    El Síndrome de Heidi y las vivencias de su creadora

    Heidi, la niña huérfana que crece en medio de una naturaleza idílica, se ha convertido en un arquetipo y como tal puede dar nombre a condicionamientos psicologicos. El síndrome de Heidi es un término acuñado por Richard Louv en su libro "Los últimos niños en el Bosque", del año 2005 y se refiere a las personas que añoran la vida al aire libre y el contacto con la naturaleza y sufren depresión o ansiedad por esta privación. Muchos creían que la saga de Heidi estaba basada en la infancia de su autora, la suiza Johanna Spyri y aunque no fue así, la vida de Johanna Heusser (tal su nombre de soltera) tiene un matiz dramático, que se refleja en el síndrome del personaje que creó.

  • Batalla de Marengo

    Marengo y el pollo

    Napoleón solía contar que al mediodía del 14 de junio de 1800 perdía la batalla de Marengo, pero dos horas más tarde fue el vencedor y a la noche cenó el pollo que inmortalizó.

  • Leopoldo Lugones

    Los escritos de Leopoldo Lugones

    Nadie manejó mejor que Lugones la lengua castellana, nadie. Ni Sarmiento, ni Mitre, ni Cané, ni Wilde. Ellos pudieron ser notables, hábiles y sensibles, baqueanos de la palabra, pero ninguno, ni Borges, el escueto, ni Mujica Lainez, con ese lejano aire de snob ni Victoria Ocampo con su savoire faire, alcanzaron las cumbres de las letras castizas, de las expresiones cuidadosamente medidas con arte de alquimia a las que llegó Lugones, tan olvidado y hasta repudiado en este mundo de anglicismos, sincretismo postmoderno y relatos sin grandeza. Solo Lugones y solo él, hace sentir el galope de los gauchos, esa estirpe valerosa que surcaron los cerros salteños defendiendo la patria.

  • Perú

    Cochrane: Tercer bloqueo del Callao

    Las desavenencias entre José de San Martín y el almirante Thomas Cochrane iban en aumento a medida que la situación en Lima se complicaba y los muros del Callao se resistían al bloqueo de la flota chilena.