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Pedro Juan Ferré: Un héroe correntino

Pedro Ferré nació en Corrientes, el 29 de junio de 1788. Era hijo de don Juan Ferré y de doña Juana Francisca Alsina, matrimonio realizado en Buenos Aires, y posteriormente, establecidos en aquella ciudad. Cursó estudios en la escuela del Convento de San Francisco, siendo discípulo de fray José de la Quintana, y luego continuó su instrucción superior, alternando con el aprendizaje de la carpintería naval, que le enseñara su padre. En 1810, ingresó como cadete en el Cuerpo Cívico, organizado por el comandante Ángel Fernández Blanco. Poco después, pasó a la Guardia Urbana, y en 1819, se lo designó capitán de la tercera compañía del Primer batallón. Un año después, era comandante general de Marina. Corrientes vivía bajo el dominio de la “República Entrerriana” regida con mano férrea por el general Francisco Ramírez. Enterado del fallecimiento del caudillo entrerriano, Ferré inició el movimiento revolucionario que determinó la autonomía de Corrientes. Su personalidad política lo había colocado en situación ventajosa para hacerse con la suma del poder provincial, pero supo mantenerse en los límites exactos que le exigía su educación democrática y la formación adquirida en su hogar. Fue luego miembro del Cabildo correntino, y alcalde de segundo voto. El 20 de setiembre de 1822, delineó la fundación del pueblo Caa-Catí, y dos años después, resultó elegido diputado al Congreso General, por el departamento de Empedrado. El 27 de setiembre de 1824, fue elegido gobernador intendente y capitán general de la provincia de Corrientes, por un período de tres años. Ostentaba entonces el grado de coronel. Aquí el nuevo gobernador se reveló como un agudo estadista, una figura con la que era necesario contar a partir de entonces para la solución de los grandes problemas nacionales. Realizó una administración progresista: fundó los pueblos de Bella Vista en junio de 1825, y de Empedrado, en 1826; introdujo la imprenta en Corrientes, en ese año; emitió por primera vez papel moneda; inició la impresión del Registro Oficial; implantó el régimen lancasteriano de enseñanza; desarrolló el sistema federal de gobierno; coadyuvó a la guerra con el Brasil, fundó el Consejo de Educación de la Provincia, sostuvo y propendió a la difusión del culto católico apostólico romano. Estimuló la ganadería, fomentó la agricultura y la industria.

Con la provincia de Entre Ríos, pactó una alianza ofensiva y defensiva contra los indígenas de Misiones; solucionó el conflicto con el Paraguay, y las obras públicas tuvieron un impulso considerable. Se rectificó la delineación de la ciudad capital, reglamentóse su salubridad y alumbrado, y se tomaron otras disposiciones de valor. El 12 de diciembre de 1827, fue designado coronel mayor de los Ejércitos de la Patria, y catorce días después, se le nombró gobernador por segunda vez. Ferré renunció este cargo, pero luego lo admitió debido a la guerra con el Brasil. Entre los actos de su gobierno figuran, el tratado con Buenos Aires para restablecer la recíproca confianza, confraternidad y propender a la reconstrucción nacional; el tratado de alianza con las Misiones Orientales, y el decreto reglando el comercio con ellas. En 1828, hizo obligatoria la vacunación, y se publicó el primer periódico “La Verdad sin Rodeos”. Apenas concluyó la guerra dejó el mando el 29 de noviembre de ese año. Corrientes lo nombró comisionado ante los gobiernos de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, para celebrar un pacto de amistad y alianza, el 10 de enero de 1829, pero a mediados del año hubo un rompimiento con la última, por lo que el gobernador Cabral dispuesto a la guerra quiso darle el mando de las fuerzas. Ferré observó la conveniencia de evitarla, por lo que plenamente facultado fue nombrado diputado ante el gobierno de Entre Ríos. El resultado de esta misión obtuvo beneplácito general, porque hizo la paz con esa provincia. Intervino en diversas negociaciones en carácter de mediador, y fue comisionado extraordinario ante los gobiernos del litoral. Celebró tratados preliminares en Santa Fe, con el coronel Pascual Echagüe; en Buenos Aires con Tomás M. de Anchorena, y en Entre Ríos, con Pedro Barrenechea. En ellos, se hizo constar la adopción del sistema federal de gobierno. Elegida la ciudad de Santa Fe para llevar a cabo el tratado definitivo, se realizaron las conferencias del 20 al 30 de julio de 1830, y en la primera reunión se eligieron a Ferré y a Roxas y Patrón para redactarlo. Ferré presentó un proyecto de proteccionismo, con la prohibición absoluta de importar artículos que producía el país, y de habilitar otros puertos más que el de Buenos Aires. Ferré estudió ampliamente estas cuestiones, que fueron rechazadas de plano por el enviado de Rosas, por lo que se retiró a Corrientes, informando de todo lo actuado a su gobierno. A fines de 1830, fue electo diputado al Congreso General, quien lo nombró presidente del mismo. Finalizado el gobierno de Cabral, lo sucedió en el mando el 28 de diciembre de este año.

Durante su administración debió hacer frente a la actitud hostil del Paraguay que le obligó a mantener una posición defensiva para hacer respetar los derechos de la provincia y de la Nación. En el orden interno, se dio un gran paso en la construcción de edificios, creóse la Junta Inspectora de Escuelas, mantuvo las necesidades de culto, regularizó la función de la policía y servicios de correos. Siguió con los indios del Chaco una política de paz y conciliación, y los hizo ingresar en el intercambio comercial. Al término del período de gobierno, el estado de las finanzas era óptimo, pues dijo en sus Memorias, que no adeudaba “un centavo de real a Estado ni sociedad alguna”, agregando que había auxiliado con numerario y otros recursos a Entre Ríos y Santa Fe. Dio un decreto reeditando la ley nacional sobre esclavitud, que reglamentó y completó adecuadamente; fundó además el pueblo de Mercedes. Realizada la reunión en Santa Fe, que aprobó el Tratado del 4 de enero de 1831, sin la concurrencia de Corrientes, en mérito a que no consultaba el interés nacional, dicha provincia se adhirió a aquel pacto, y nombró diputado ante la Comisión Representativa a don Manuel Leiva. La intención de Ferré al adherirse era la de conseguir la reunión del Congreso General Federativo establecido en el inc. 5, art. 16 del tratado. El diputado por Corrientes, Leiva, al presentar a la Comisión la moción de invitar a todos los gobiernos del interior de la República a que enviaran sus diputados, trajo como consecuencia un largo debate, que aprovechó el representante de Buenos Aires para modificar la idea anterior, pidiendo solamente la adhesión al Tratado. El gobernador Ferré comunicó a su diputado que debía plantear ante la Comisión un proyecto de declaración por el cual se consideraba que el gobierno bonaerense había roto el pacto. Cumpliendo indicaciones, Leiva dirigió a los gobiernos de provincias sendas notas donde solicitaba el concurso para lograr la reunión del Congreso, discutir la organización del país y otros problemas. En esta tarea, fue apoyado y secundado por el diputado cordobés Juan B. Marín. Quiso el destino que dos de estas cartas remitidas por ellos, a sus amigos personales de influencia en los gobiernos provinciales, cayeran en poder de Facundo Quiroga, quien se las hizo llegar a Rosas. Éste aprovechó la oportunidad para protestar enérgicamente ante Ferré delatando a Leiva, y calificando de vergonzosos documentos los remitidos por aquéllos. La conducta del diputado de Corrientes constituye un delito – Decía Rosas –, y un agravio manifiesto contra el gobierno de Buenos Aires.

Rosas pedía justicia, y Ferré le contestó el 22 de junio de 1832, manifestándole que no encontraba el agravio inferido, sino que el comisionado ha dado “una prueba equívoca de su patriotismo y de fidelidad a los justos sentimientos del pueblo que representa”, y en su extensa contestación, consideraba la necesidad de la pronta organización del país. Rosas retiró a su diputado definitivamente de la Comisión Representativa, la que fue disuelta el 13 de julio de ese año. Los periódicos porteños iniciaron una campaña de difamación contra Corrientes, su gobernador Ferré y Leiva, dirigidos por Pedro de Ángelis. Leiva rebatió las tesis expuestas, y Ferré salió también al paso de esta ofensiva, publicando en 1832, una extensa y documentada exposición bajo el título de Cuestiones Nacionales, que suscripta por el gobierno correntino, circuló en todo el país. Fue leal colaborador suyo el doctor José Simón García de Cossio, quienes dejaron patentizado en ese trabajo, una lúcida exposición del federalismo argentino. Al concluir su mandato de gobernador, el 18 de diciembre de 1833, en la que debió insistir cuatro veces para que se le aceptase la renuncia, fue promovido a brigadier. En 1836, eligiósele diputado a la Legislatura, en cuya oportunidad levantó su voz para que se le negara a Rosas la facultad de las relaciones exteriores, pero el cuerpo accedió a lo solicitado. Del 2 al 5 de abril de 1839, fue gobernador provisorio. Promovió y dirigió la revolución de Corrientes, hasta que ésta se consumó el 6 de octubre de 1839, en que depuso al gobernador Romero, y el pueblo lo aclamó gobernador provisorio de la provincia; cinco días después, se le concedió facultades extraordinarias. Pero faltaba aún la parte más espectacular y heroica de su acción. El general Lavalle había organizado en la Banda Oriental la guerra contra Rosas. El 25 de octubre de ese año, ambos jefes celebraron una entrevista histórica en Curuzú-Cuatiá. De ella, nació la colaboración de Ferré para sumarse a la lucha contra la tiranía rosista, resolviéndose la creación de un ejército, y nombró a Paz, general en jefe. En tanto, nuevamente resultó Ferré gobernador propietario el 25 de noviembre de ese año, por un trienio. Entonces, levantó Ferré el segundo ejército de Corrientes contra la tiranía. Al iniciar la campaña lanzó una proclama, y dio un manifiesto el 1º de enero de 1840, declarando la continuación de la guerra a Rosas. El fracaso de la expedición de Lavalle después de atravesar el Paraná, dejó inerme a Corrientes, y con el enemigo sin destruir en Entre Ríos.

Enterado de esa situación, Ferré le ofreció incorporarlo al servicio de Corrientes. En respuesta al mismo, el 23 de julio de 1840, Paz se embarcó hacia esa provincia, y Ferré lo nombró general en jefe del ejército de Reserva con el grado de brigadier general. De esta manera, levantó el tercer ejército de Corrientes contra la tiranía. Cuando Echagüe invadió la provincia, el general Paz le hizo frente y lo derrotó completamente en la batalla de Caa-Guazú, el 28 de noviembre de 1841. Este combate libró a la provincia de enemigos. Al ser elegido Paz gobernador de Entre Ríos, a raíz de sus triunfos militares en aquella provincia, se produjo un distanciamiento entre ambos gobernadores. En esta situación, y ante el ataque inminente de Oribe y Urquiza, el gobernador Ferré dio el mando general del ejército de Corrientes, al general Rivera para obrar en combinación con el del Estado Oriental, en octubre de 1842. De esta forma levantó el cuarto ejército de Corrientes contra la tiranía que tuvo el triste epílogo de la batalla de Arroyo Grande, el 6 de diciembre de aquel año, donde fueron derrotados. La noticia del desastre llegó a Corrientes, produciendo una desmoralización general. Coincidió con la terminación del período de su gobierno, el 12 de diciembre, pero el Congreso decidió reelegirlo. Ferré se excusó en aceptarlo, y días después, emigró al Brasil, estableciéndose en San Francisco de Borja donde llegó a principios de 1843. Todos sus bienes fueron confiscados, y vióse obligado a levantar un astillero para construir barcos de diversos calados. En esa época, redactó sus Memorias, terminándolas en febrero de 1845. Allí, a pedido de las autoridades, levantó un plano con la delineación del pueblo. En 1848, regresó a Corrientes de donde pasó a La Paz (Entre Ríos). Puede afirmarse que fue el fundador de ese pueblo, y en 1850, el general Urquiza le encargó dirigir la construcción de los edificios públicos. Al año siguiente, a raíz del pronunciamiento de Urquiza preparó el paso del Ejército Grande por el río Paraná, haciendo construir grandes balsas que transportaron la numerosa caballada y pertrechos del ejército. Dirigió el cruce del río el 24 de diciembre de 1851. Producida la caída de Rosas, y después del Acuerdo de San Nicolás, fue electo diputado por la provincia de Catamarca, el 14 de diciembre de 1852, al Congreso General Constituyente, a reunirse en Santa Fe. Dicha Convención lo eligió miembro de la Comisión Redactora de la Constitución Nacional. El 18 de abril de 1853, firmó el proyecto de Constitución. En su carácter de vicepresidente 2º, le tocó presidir el Congreso los días 19, 21 y 25 de enero, y la histórica sesión del 20 de abril de 1853. Dictada la Constitución Nacional la firmó solemnemente el 1º de mayo. En Santa Fe el gobierno lo nombró para dirigir la construcción de buques, y reconocer el mejor lugar para levantar un puente sobre el río Salado. Posteriormente, desempeñó otros altos cargos; fue senador al Congreso federal, en Paraná, e inspector de Aduanas fluviales de la Nación. El P. E. nacional le encargó una misión confidencial ante el gobierno de Corrientes; fue comisionado para hacer la paz con los indígenas del Chaco y estudiar la posibilidad de abrir un camino que comunicara a las provincias del Norte con el río Paraná, debiendo elegir en la margen derecha el mejor punto para un puerto destinado a buques con gran calado. En 1855 se le reconoció la jerarquía de general. Después de la batalla de Pavón, cambió la fisonomía del país. El general Mitre encargó entonces a Ferré, que era presidente provisional del Senado federal, una misión política ante el gobierno de Corrientes. Ferré y el doctor Torrent se trasladaron a la ciudad mencionada en un buque de guerra y cumplieron su misión pacificadora de acuerdo con el espíritu del vencedor de Pavón. Con fecha 25 de enero de 1862, el general Mitre envió a Ferré una carta, en uno de cuyos párrafos le dice: “Agradezco a ustedes, en nombre de Buenos Aires y de la causa que defendemos, el haber correspondido tan cumplidamente a las esperanzas que había depositado en su inteligente y patriótico celo”. En Santa Fe fue presidente de la Cámara de Justicia, y luego senador nacional por Corrientes, llegando a presidirla provisoriamente en 1864. Al año siguiente, levantó una Carta geográfica “de una parte del Río de la Plata y una sección de la provincia brasilera del Río Grande”, que se conserva en el Museo Mitre. En dicha Carta hay una nota que marca el territorio que el general Ferré recorrió personalmente. Al estallar la guerra del Paraguay, se ofreció al general Mitre para ocupar un puesto en la lucha, pero debido a sus años y al cargo de senador, le agradeció su ofrecimiento. Allí, en cambio, murió su hijo José. Este argentino ilustre, falleció en la mayor pobreza en Buenos Aires, el 21 de enero de 1867. Fue sepultado en el cementerio de la Recoleta. Casó con María de los Ángeles Bargas, en segundas nupcias con Trinidad Mantilla, y en terceras con Bárbara Ygarzábal. Hombre de ideas católicas, fue miembro de la Tercera Orden de San Francisco, en Santa Fe. El 13 de octubre de 1964, los restos del brigadier general Pedro Ferré fueron trasladados a Corrientes. Ahora descansan en la iglesia matriz de la ciudad natal, como un acto de justicia que la Nación le debía a él y a Corrientes. Iluminado federalista, su posición política facilitó la autonomía de Corrientes, y contribuyó a determinar el destino en la libertad del pueblo de Mayo.

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