De hogar de una familia de la oligarquía porteña, a residencia oficial de los presidentes. La Quinta de Olivos es, desde 1918 el lugar donde (salvo contadas excepciones) han vivido todos los mandatarios del país.

En este artículo repasamos la historia de esta mansión, su arquitectura y algunos secretos que se han ido develando con el paso de los años.

Los orígenes de la Quinta de Olivos

Para repasar los orígenes de la residencia presidencial debemos remontarnos al año 1854. El arquitecto Prilidiano Pueyrredón (hijo del político y militar Juan Martín de Pueyrredón) fue quien construyó la casona en el año 1854. Cabe destacar que Prilidiano también trabajó en las obras de restauración y ampliación de varios monumentos, entre ellos la capilla de la Recoleta, la Pirámide de la Plaza de Mayo y la Casa Rosada. Además, como urbanista, diseñó la Plaza de la Victoria, un parque junto al entonces Paseo de Julio, y el puente del barrio de Barracas.

El primer dueño del predio fue Rodrigo de Ibarrola y, tiempo después, la propiedad pasó a pertenecer al brigadier Miguel de Azcuénaga, vocal de la Primera Junta y ancestro del donante. Este último fue el que encargó a Pueyrredón la construcción del edificio.

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Extracto de un artículo publicado en la revista Caras y Caretas donde se informa sobre la donación del predio.
Extracto de un artículo publicado en la revista Caras y Caretas donde se informa sobre la donación del predio.

Una donación y el primer presidente que habitó la quinta

La propiedad fue pasando de familiar en familiar hasta que llegó a manos de Carlos Villate Olaguer, un millonario soltero y amante de la buena vida. Pero, lamentablemente, Carlos falleció a los 46 años, en 1918. Sabedor de que moriría joven, Olaguer redactó un testamento en el que realizó su legado de la Chacra de Olivos al «Superior Gobierno de la Nación Argentina», con la condición de que fuera la residencia presidencial y que no fuera deshabitada por más de 30 días seguidos.

En ese entonces, el presidente era Hipólito Yrigoyen quien a través de un decreto, firmado el 30 de septiembre de 1918, aceptó la donación. Sin embargo, Yrigoyen no vivió allí y tampoco lo hizo su sucesor, Máximo Marcelo Torcuato de Alvear. De hecho, el primer presidente que utilizó la quinta fue Agustín Pedro Justo, presidente argentino entre 1932 y 1938.

La construcción de la quinta

La construcción y el estilo neoclásico de la edificación merecen un párrafo aparte. El planteo arquitectónico de Pueyrredón fue heterodoxo y romántico. La casa originalmente estaba cerca del Río de la Plata con lo cual se obtenía una vista panorámica envidiable que luego se perdió debido a los posteriores rellenos costeros.

La casa tiene tres niveles que se van achicando y cierran en un mirador. Las ventanas amplias permiten apreciar el paisaje y la naturaleza que la rodea.

Debido a estas ventanas y su forma parecida a la de los palomares de la época, su dueño la llamaba “La Pajarera”.

Curiosidades de Olivos

El primer habitante presidencial (no permanente), el general Agustín P. Justo, creó en el predio una colonia de vacaciones que llegó a tener 3500 niños. Además, se ocupó de embellecer el parque, mejorar el edificio, embaldosar veredas, instalar el alambrado y sustituir las tranqueras blancas de la chacra rural por portones techados.

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Alfonsín y Menem caminando por los parques de la quinta.
Alfonsín y Menem caminando por los parques de la quinta.

Arturo Frondizi fue el primer presidente constitucional que residió en la Quinta de Olivos en forma permanente. Fue allí donde se dio el encuentro secreto entre el “Che”Guevara y el presidente, que terminaría en el derrocamiento del segundo.

En la quinta hubo dos casamientos: el primero, el de Emma Illia, la hija del presidente Arturo Illia. También se casó allí la hija del general Alejandro Agustín Lanusse, Estela, con el cantante Roberto Rimoldi Fraga.

Por la residencia pasaron grandes personalidades del mundo de la política internacional como George Bush y Lady Di. También allí, el presidente Menem hizo sus paseos con su Ferrari y tanto Kirchner como Macri organizaron varios partidos de fútbol.

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