Nació en Mendoza el 30 de septiembre de 1801. Era hijo de don José espejo y doña Micaela Mariño. A los quince años se incorporó como cadete del cuerpo de ingenieros del ejército de los andes al mando del Gral San Martín. Tres msese después atravesó la cordillera, y se encontró en la batalla de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817. Hizo la campaña del sur de chile bajo el mando superior del general O´higgins, desde el primero de mayo al 5 de noviembre periodo en el cual Espejo intervino en casi todos los encuentros que tuvieron alrededor de la plaza de la plaza del Talcahuano.

Asistió a la sorpresa de Cancha Rayada y a la batalla de Maipú en 1818, por cuyo comportamiento mereció un cordón de plata por el gobierno de las provincias unidas y el título de heroico defensor de la nación. El director supremo de chile le otorgó una medalla de plata. Fue ascendido a teniente 2º en 1818, y al año siguiente presto juramento de fidelidad a la constitución de 1819.

Con esa jerarquía el 20 de agosto de 1820, en el navío “San Martín”, en su calidad de ayudante del Estado Mayor General del Ejército Expedicionario rumbo a las costas de Perú. Desembarco con el ejército en la plaza de Pisco, y mereció la confianza del General San Martin. Estuvo en la toma de lima, en la noche de 21 de julio de 1821, en calidad de parlamentario del ejército libertador ante el gobernador de aquella ciudad, marqués de Montemira, por haberla evacuado el virrey La Serna. Participó en el sitio del Callao a las órdenes de Las Heras, y como ayudante del general Enrique Martínez actuó en el frustrado asalto del 14 de agosto. Fue ascendido a capitán el 25 de octubre, y poco después se le concedió la condecoración de la orden del sol. El 12 de febrero de 1822, desempeño una misión especial, por orden del supremo protector de Perú. Tomo parte en la campaña de puertos intermedios, que se inició en el Callao, al mando General Rudecindo Alvarado. Participó en los combates de Calana, Torata y Moquegua. En marzo de 1823 fue ascendido a Sargento, y luego a ayudante mayor.

Pasó a las órdenes de sucre con el ejército unido que salió a los campos de San Borja, y desde allí se dirigió a las fortalezas del callao. A consecuencia de la sublevación acaecida el 5 de febrero de 1824, se retiró con los restos del ejercito patriota mandado por Necochea. Entonces se presentó en Trujillo el general Bolívar, y al no poder ocupar un puesto en el ejército, pido permiso para retornar a su patria. Llegando a buenos aires, espejo fue designado el 9 de julio de 1825, ayudante del Estado Mayor del Ejército de observación sobre la línea del río Uruguay, comandado por el General Martín Rodríguez. Fue su secretario hasta que aquel se retiró a Buenos Aires, relevado por el General Alvear. Declarada la guerra con el Brasil se desempeñó en las mismas funciones al lado de Alvear, comportándose bravamente en la batalla de ituzaingó, el 20 de febrero de 1827, donde fue ascendido en el campo de batalla a teniente coronel. Terminada la campaña, regresó a buenos aires, siendo nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército que mandaba el General Lavalle. Hallóse en tal carácter en la acción del puente de Márquez, el 26 de abril de 1829.despues de la convención de Barracas fue incorporado a la plana mayor activa, y obtuvo permiso del gobernador Viamonte para trasladarse a Mendoza a visitar a su familia, pero ganado por la causa unitaria se desvió en su camino, dirigiéndose a córdoba. El General paz lo nombró Jefe del Estado Mayor del Ejército, e intervino en la batalla de Oncativo o Laguna Larga, el 25 de febrero de 1830, donde se obtuvo la victoria contra la fuerzas de Quiroga. Paso a formar parte de la división del general José Videla Castillo como jefe del E. M. dirigiéndose a Mendoza. Se halló en la acción de rodeo de Chacón, en la que resultó vencedor Quiroga. Reincorporado Espejo al ejército de paz en córdoba, desempeño las funciones de ministro de Guerra de las provincias coaligadas, y cuando su jefe cayó prisionero renunció el 26 de mayo de 1831. Replegado el ejército de La Madrid en Tucumán, tomo parte en la batalla de ciudadela, siendo vencidos por facundo Quiroga. A consecuencia de la derrota emigró a Bolivia, donde fue tratado con toda consideración por el presidente, mariscal Andrés Santa Cruz. Después de caseros regresó a su patria.

Prestó juramento de fidelidad a la constitución sancionada por el congreso constituyente reunido en Santa Fe en 1853, siendo elegido diputado a la legislatura de Mendoza, en 1854. En ese tiempo conoció a Bartolomé Mitre quien quedó impresionado por la memoria de este soldado, con quién contó para redactar la vida del gran capitán.

Espejo colaboró con la revista de Buenos Aires y en la revista Paraná, con numerosos artículos históricos que luego fueron reunidos en sus libros y folletos: reflexiones sobre las causas del mal éxito de la expedición (1863); sublevación del Callao (1865); apuntes históricos sobre la expedición libertadora del Perú (1867); recuerdos históricos, San Martín y Bolívar. Entrevista de Guayaquil, ilustrada con dos retratos (1873); El Paso de los Andes. Crónica histórica de las operaciones del Ejército de los Andes para la restauración de Chile en 1817 (obra iniciada en 1876 y publicada en 1882), y rasgos histórico-biogràficos del coronel D. Juan pascual Pringles (1888), que fue su última producción.

En 1870, dio a conocer su foja de servicios, reeditada en 1884. El pintor Amadeo Gras realizó su retrato en Lima, en 1842.

Murió el 18 de febrero de 1889 .

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