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80 años sin Lisandro

En la soledad de su departamento de la calle Esmeralda 22, tres años después de la muerte de su amigo Bordaberry, en el Senado de la Nación, y después de haberle perdonado la vida a Federico Pinedo en un duelo, Lisandro se suicidó.

Lisandro de la Torre: Nació en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, el 6 de diciembre de 1868.

Lisandro llevaba el nombre de su padre, un porteño de familia vasca, partidario de Mitre, quien junto a su esposa, doña Virginia Paganini, se trasladó a la provincia de Santa Fe para dedicarse a la cría de ovejas.

Una vez que completó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Rosario, Lisandro de la Torre se trasladó a Buenos Aires, donde en 1888 se graduó en la carrera de Derecho.

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Lisandro de la Torre.
Lisandro de la Torre.

Aristóbulo del Valle y Leandro N. Alem contaron con la colaboración de este joven fascinado por la política, que peleó en la Revolución del Parque en 1890, y un año después adhirió a la disidencia radical propuesta por Alem a Mitre para resistir el acuerdo con el general Roca. De esta manera se conformó la Unión Cívica Radical.

El suicidio de Alem y el fallecimiento de Aristóbulo del Valle, sus grandes maestros políticos, lo llevaron a dejar el radicalismo y viajar a Europa.

Pero no fue el Viejo Continente el que deslumbró a Lisandro, sino Norteamérica, donde pudo ver en la práctica todas las teorías presentadas en su tesis universitaria sobre el poder de las comunas, la libertad de culto, una burguesía progresista, y un sistema político verdaderamente federal.

De regreso a la Argentina, Lisandro de la Torre aprovechó las elecciones para llevar a la práctica sus nuevos conceptos de política, fundando en su provincia de Santa Fe la “Liga del Sur”, que en 1912 lo consagró diputado nacional por la minoría, con un mandato hasta fines de 1915.

Era un hombre pujante, con energía y elocuencia. Se destacó entre sus pares por su dinámica de trabajo. Su carácter impetuoso lo llevaba a arremeter con vehemencia contra los hombres y los hechos que consideraba hostiles.

Heredó un pequeño campo en el centro de la provincia de Santa Fe, donde su interés por la producción lo llevó a la incorporación de novedosos cultivos y la mejora de las razas vacunas que eran la gran fuente de ingresos del país.

En los años treinta, Lisandro de la Torre se enfrentó a su antiguo correligionario y amigo, José F. Uriburu. De la Torre rechazó formar parte del gobierno instaurado por el golpe del 6 de septiembre. Se vinculó con el socialismo, y se reunió con Nicolás Repetto, ambos se presentaron en las elecciones de 1931. Con la llegada a la presidencia del general Agustín P. Justo, convencido de los límites dentro de los cuales podía desarrollarse la acción parlamentaria, De la Torre aceptó llevar adelante desde el Senado, una práctica política que pusiera en descubierto el proyecto conservador.

Agobiado, aislado, fuertemente afectado por el asesinato de Enzo Bordabehere -en un atentado que lo tenía como destinatario- renunció a su banca en enero de 1937. Desde entonces ocupó la tribuna sólo como conferencista.

"…desearía que mis cenizas fueran arrojadas al viento, me parece una forma excelente de volver a la nada", escribió Lisandro, invocando un final trágico para una vida notoria. El 5 de enero de 1939, en la soledad de su departamento de Esmeralda 22, en la ciudad de Buenos Aires, le puso fin a su vida con un disparo que detuvo su corazón.

Lisandro de la Torre

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